Cómo liderar nuevas generaciones

Cómo liderar nuevas generaciones

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«Cómo liderar nuevas generaciones»

Por: Valentín Castellanos Mora

Cómo liderar de forma adecuada siempre será un reto, no solo por las diferencias generacionales si no aún más difícil por la necesidad de personalizar cada conversación y encuentro con un seguidor. Nos hemos hecho constantemente la pregunta de si un líder nace o se hace, la respuesta es simple, el liderazgo no es solo un rasgo de personalidad o un elemento de nuestro carácter, el liderazgo es la suma de comportamientos, momentos, experiencias y aprendizajes que vamos incorporando en nuestra vida. Es así como una conversación de liderazgo hoy podría ser exitosa pero no necesariamente la misma nos serviría 5 años después.


Las nuevas generaciones han traído cambios radicales en los conceptos tradicionales de liderazgo, especialmente el que se había basado en un rol o jerarquía. Hoy en día, la comunicación es más directa y menos sumisa por parte de los liderados. Un seguidor expresa con facilidad sus sentimientos y expectativas, espera una conversación influyente y no autoritaria. Es así como el liderazgo actual necesita incorporar negociación, una explicación del sentido de las decisiones y la personalización del mensaje.


Como líderes, podemos enfocarnos en 3 elementos vitales para mejorar nuestra relación con liderados de las nuevas generaciones. El primero es el autoconocimiento, un líder que se conoce a sí mismo y entiende sus propias dinámicas, será un líder que genere más confianza con sus liderados. Actualmente el líder debe desprenderse de sus máscaras y mostrar de manera transparente sus cualidades y también sus dificultades. Los equipos están esperando un líder auténtico y consciente de su carácter y el impacto del mismo.


El segundo elemento es la empatía, una verdadera intención de conocer al seguidor. Una persona de las nuevas generaciones siente la necesidad de trabajar con personas que son leales, sinceras y confiables. Actualmente, se hace más necesario tener conversaciones sobre expectativas, sueños, objetivos e intereses con nuestros liderados. Conocerlos nos dará la posibilidad de personalizar nuestras estrategias de influencia, entre más información tengamos de nuestros equipos, mayor capacidad de establecer una relación efectiva con nuestros liderados.


El tercer elemento es la flexibilidad, la información y los cambios son cada día más abundantes, un líder rígido está expuesto a quedarse rápidamente sin buenos coequiperos. Las nuevas generaciones entienden estas dinámicas y están dispuestos a unirse a un líder que enfrenta la incertidumbre con tranquilidad. Si el líder tiene un propósito claro y lo comparte, le genera seguridad a sus liderados, ellos valoran la convicción de ir por una meta, entendiendo que no siempre se puede llegar por el mismo camino. La flexibilidad también se valora en adaptarse a sus intereses y en entender que el compromiso no se mide por tiempo o permanencia en un lugar, se mide por la pasión y entrega que le ponen a los proyectos.


Finalmente, es necesario mencionar la importancia de incluir la tecnología en el liderazgo. Siempre será de mucho valor una conversación cara a cara, sentir la presencia de un seguidor ayuda a entender y leer lo que las palabras no dicen. Sin embargo, hoy en día muchas de las conversaciones se hacen virtualmente, una llamada, un mensaje vía celular o una videollamada, sea cual sea el medio es vital cuidar los códigos. Es por eso que la recomendación es acordar con el equipo, normas y definir estrategias que permitan una comunicación clara y objetiva, impulsando al líder a usar estos medios como herramientas de sus acciones de liderazgo en el día a día.